Lección 1: Como vestir en presencia del amo


Todavía recuerdo cuando quedé con mi Amo la primera vez. Fue al poco de conocerlo, apenas si habíamos charlado, pero yo quería verlo en persona y le supliqué un encuentro vainilla, sin sexo, una simple charla convencional previa a la continuación más comprometida de nuestra relación. Para dicha ocasión me puse unos tejanos y una camiseta que resaltaban mi figura, en el convencimiento de que sería del agrado de Él. Sin embargo, una vez hechas las presentaciones y sentados a la mesa ante sendos cafés, empezó su primera corrección a mi ignorante proceder:

"En mi presencia debes vestir siempre  con una ropa adecuada que me haga fácilmente accesible tu cuerpo, sea para usarlo a mi antojo o simplemente para inspeccionarlo. Ello te obliga a usar faldas que puedan levantarse fácilmente (nada de apretadas prendas de lycra) y camisas que puedan desabrocharse.



Para evitar el nefasto efecto de la gravedad en tus senos, usarás siempre sujetador. Sin embargo para estar realmente accesible, le practicarás unos agujeros a fin de mostrar tus pezones y aureolas, ya que se me puede antojar acariciarlos, pellizcarlos o castigarlos".


A medida que hablaba yo pensaba en lo mojada que estaba, y apenas si podía concentrarme en sus palabras, dado que la pulsante tibieza de mi entrepierna requería de toda mi atención. Como adivinando mis pensamientos, mi Amo continuó:

"Por razones de higiene, y dado tu más que probable exceso de flujo vaginal cuando estés conmigo, debes usar siempre bragas o tangas, pero deberás estar preparada para quitárselos de inmediato en cuanto te lo ordene. Ello implica que, caso de usar pantys , estos deberán ser abiertos,  y  deberás colocártelos antes de ponerse las bragas. En cualquier caso, no vayas excesivamente provocativa ni caigas en el exhibicionismo, salvo que yo te ordene lo contrario, te quiero discreta pero entregada".


Y fue así como de mi armario empezaron a salir,desahuciados, vaqueros, leggings y camisetas para acabar alojando a un nuevo inquilinato compuesto por faldas y blusas, mientras que a mis antiguos pantys y sujetadores les atacaba una nueva suerte de viruela.


EN RESUMEN:




Para acceder a la siguiente lección debes enviarme un mail con un selfie en donde vayas vestida (no desnuda) adecuadamente. No hace falta que se te vea la cara, pero sí el resto del cuerpo (vestido adecuadamente). Debes llevar un cartel o pizarrita donde esté escrita la siguiente frase:
"Por favor, Amo, deme la clave de la segunda lección"