Lección 11. Preparándote para tu entrega en real

1. Cuando comenzar con las sesiones reales: 
Una sesión en vivo sólo puede ser disfrutada por el Amo y la sumisa una vez que ésta ha asumido su condición de forma madura y meditada. Mediante la educación a distancia descrita en el capítulo anterior, la sumisa ha ido preparando su cuerpo y su alma para su entrega a su dueño. Cuanto tiempo ha de durar dicha etapa de educación y conocimiento en la distancia depende tanto de las aptitudes y motivación de la sumisa como de la experiencia y habilidad de su maestro. En cualquier caso, no se debería prolongar en exceso la fase de educación virtual, pues entonces ésta, al no materializar sus objetivos, suele “perder fuelle”. Esta es una de las razones por las que, mucha gente, probablemente encuentra aburridas y frustrantes las sesiones de educación virtual. 

En cualquier caso, se deberían seguir estas reglas de oro para determinar de mutuo acuerdo el glorioso día de la primera entrega:
  • A) Nunca vayas a una sesión real si dudas, si tienes miedo o no lo tienes muy claro. Habla con sinceridad con tu Amo y trata de disiparlas 
  • B) Nunca vayas a una sesión real pensando en tu compromiso con tu Amo. Piensa en ti. Vas a disfrutar, sufriendo, pero a disfrutar 
  • C) No mantengas una demora indefinida para ese momento. Si nunca piensas hacer una sesión real, sincérate con tu Amo, pero no prolongues una falsa expectativa.

2. Atuendo y aspecto:


No olvides lo que quieres ser: la puta de tu Amo. Por lo tanto, vístete como el quiera verte vestida, no como tu te sientas más cómoda. Una buena práctica consistirá en que, prepares una serie de vestidos, lencería etc…y a través de una sesión con la webcam te muestres con ellos a tu Amo para que El elija. Otra opción es que lo hagas a través de una serie de fotos que envíes por email.



El día antes de la sesión debías depilarte totalmente (incluido el vello pubiano si así te lo ordenó tu Amo), darte un baño con sales o ducha relajante y masajear tu cuerpo con una crema hidratante. Mientras lo haces, disfruta de esos momentos: piensa que te estás preparando para ser poseída por tu dueño.