1. Conducta en presencia del Amo:
- Escucha con la máxima atención las palabras de tu amo y cumple sus ordenes al pie de la letra. Procura no interrumpir con dudas que procedan de tu falta de atención. A cualquier indicación de tu amo contestarás siempre "Si, Amo" o “si Señor” a lo que el te ordene, agachando la cabeza.
- No tienes derecho a cruzar tu mirada con la de tu amo. Permanece con la cabeza agachada en señal de obediencia y sumisión
- Mientras estés en escena pero no seas usada permanecerás en el rincón que tu amo te tenga reservado guardando la que debe ser tu posición natural: de rodillas, con las piernas separadas y la cabeza agachada y en silencio. Podrás apoyar las nalgas sobre tus talones pero mantendrás la espalda erguida y los brazos pegados al cuerpo para realzar tus pechos. Apoyarás las manos sobre los muslos y procurarás que los dedos queden bien estirados y separados
2. Actitud básica en presencia del Amo:
- No te crees expectativas, planifiques ni imagines como te gustaría que ocurrieran las cosas: esa es tarea de tu Amo. Tu déjate llevar
- Haz un esfuerzo por satisfacer los deseos y seguir las órdenes de tu Amo, pero no peques de soberbia y se capaz de avisarle cuando la situación se esté acercando a tus límites de aguante físico y/o mental. En caso de duda es mejor pecar por defecto que por exceso.
- Recuerda que aunque estés excitada, el centro de tu atención debe ser tu Amo y la satisfacción adecuada de sus deseos. En el plano sexual tu no eres más que la puta de tu Amo. Tu satisfacción no es importante y dependerá exclusivamente de la voluntad de tu Amo para concedértela.
- Desvía de tu mente todos los pensamientos racionales que traten de sacarte de la situación en juego. Concéntrate en la voz de tu Amo, en sus órdenes y nada más.

